Cuevas en asturias para visitar

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Lugares que ver en ( ribadesella – españa )

Desde la montaña hasta la costa, Asturias ofrece una gran variedad de paisajes que, a su vez, da infinitas posibilidades de disfrute. De ahí la versatilidad de sus pueblos, lugares, playas, rutas y, por supuesto, de su gastronomía. Algo que se refleja perfectamente en sus quesos. La experiencia centenaria de los pastores de la zona se ha combinado con la tecnología moderna para ofrecer productos de gran calidad. Sin embargo, también hay quienes deciden seguir la tradición y seguir utilizando agujeros en la tierra para madurar sus productos. Uniendo paladar y geología, las cuevas de queso asturianas siguen dando muchas alegrías.
Hay muchas cuevas repartidas por el concejo que se dedican a ver madurar el Cabrales. Sin embargo, las mejores son las más altas y las que miran más al norte. Así, la ventilación optimiza la consecución de esta delicia asturiana. Como ocurre con los pastos y otros elementos agrícolas, su aprovechamiento es una cuestión de serie y la mayoría de las veces generacional. Así, el derecho a utilizar estos espacios naturales subterráneos para la maduración del queso, ya sea individual o comunal, ha estado estrechamente asociado a herencias y sagas.

Día de cuevas en asturias – ribadesella

Durante el Paleolítico, los primeros pobladores de la Península Ibérica eligieron las costas y los valles de Asturias como uno de sus lugares preferidos. Los lugares que habitaron contienen hoy tallas y pinturas rupestres que permiten conocer su visión de la vida y la naturaleza. Las cuevas más representativas han sido incluidas dentro del itinerario transnacional conocido como Ruta del Arte Rupestre Prehistórico, declarado Itinerario Cultural por el Consejo de Europa.Leer más
Merece la pena dedicar dos días a esta ruta. Las pinturas y tallas rupestres que vamos a ver pertenecen a lo que se conoce como arte francocantábrico, un estilo que se extendió por la cornisa cantábrica y atlántica de España y Francia en los periodos solutreano y magdaleniense (hace entre 20.000 y 10.000 años).
A continuación, nos dirigimos a la costa. A unos 10 kilómetros, junto a los acantilados del cabo de San Emeterio (Ribadedeva), llegamos a la cueva de El Pindal, uno de los mejores ejemplos de arte rupestre de la región. Cuenta con varios grupos de pinturas (en las que predomina el color rojizo) y tallas que representan diversos animales, entre los que destacan las figuras del pez y el mamut. Otras tienen un misterioso carácter simbólico que aún no ha sido comprendido.

Paraíso natural. río dobra. viajar por asturias.

Tiene 300 metros de longitud y pinturas rupestres paleolíticas en una de sus paredes. Se encuentra en un lugar impresionante, con acantilados que descienden hasta el mar. En su interior se encuentra uno de los más bellos ejemplos de arte paleolítico que se pueden encontrar en la región, con un dúo formado por un caballo y un bisonte como motivo principal. Tiene imágenes de un pez y un mamut, representaciones poco frecuentes en el arte paleolítico de la cornisa cantábrica, lo que las hace especialmente interesantes. Desde el punto de vista técnico, el trabajo de grabado mezcla tonos rojos y negros. Su antigüedad se estima entre 13.000 y 18.000 años.
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( asturias – españa ) santa cueva de covadognga

Fue descubierta en 1968, cuando un grupo de montañeros junto con dos jóvenes de Riosellanos descendieron por una pequeña sima conocida como Pozu’l Ramu y explorando la cueva a la que esta sima les condujo, encontraron dos de los conjuntos más importantes, entre la gran cantidad de manifestaciones artísticas rupestres que posee, el Camerín de las Vulvas y el Panel Principal. Pocos días después del descubrimiento, uno de sus protagonistas, Celestino Fernández Bustillo, falleció en un accidente de montaña, lo que motivó que la cueva llevara su nombre, pasando a ser conocida como Tito Bustillo.
En el mismo entorno, la Cuevona de Ardines, a la que hay que subir 300 escalones, es una cueva que fue utilizada por los cazadores prehistóricos. Verdaderos frigoríficos de la época donde preparaban los animales cazados para llevar, las partes de ellos que les interesaban, a sus clanes. Es una cueva que se conoce desde hace mucho tiempo y forma parte de la historia de Ribadesella como lo demuestran los grafitos interiores del siglo XIX, también fue un refugio durante la Guerra Civil. Durante las excavaciones que se realizaron en 1913 se encontró una importante cantidad de herramientas que utilizaban para despiezar los animales y poder utilizar sus pieles. De ellos también se obtuvieron colgantes, adornos y útiles ricamente decorados, hoy en día todo esto se ha denominado arte mueble. Su sala principal es de un tamaño más que considerable y el techo alcanza los 40 metros de altura estando coronado por una claraboya natural que permite el paso de los rayos de sol y la luz del día. Su planta circular y su gran bóveda con salida al exterior hacen que este lugar tenga una acústica única que ha permitido que desde hace unos años la Cuevona se haya convertido en un verdadero teatro natural en el que los conciertos de música clásica que se organizan en agosto son inolvidables.