Patrimonio de la humanidad marruecos

naturaleza

Baño

La ciudad histórica de Meknes fue una de las ciudades imperiales del reino. El nombre de Meknes, deriva de la Miknasa, que era una tribu bereber. La Ciudad Histórica de Meknes fue inscrita como Patrimonio de la Humanidad en 1996, y es uno de los Patrimonios de la Humanidad de Marruecos.
La ciudad alcanzó su edad de oro en el siglo XVII. Meknes se convirtió en la capital del imperio del sultán Moulay Ismail cuando éste la gobernó (1672-1727). El sultán Moulay Ismail es el fundador de la dinastía alauita. En 1728, la capital se trasladó a Marrakech.
Los estilos islámico y europeo siguen siendo evidentes hoy en día.  No muy lejos de Meknes, la antigua ciudad de Moulay Idris, y la ciudad romana, el yacimiento arqueológico de Volubilis , uno de los sitios del Patrimonio Mundial de Marruecos, son un regalo inolvidable para el turista.

Tumbas de saadien

Los sitios del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) son lugares de importancia para el patrimonio cultural o natural, tal y como se describe en la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO, establecida en 1972[1] El Reino de Marruecos aceptó la convención el 28 de octubre de 1975, lo que hizo que sus sitios históricos pudieran ser incluidos en la lista. A partir de 2016, nueve sitios de Marruecos están incluidos, todos ellos seleccionados por su importancia cultural[2].
El primer sitio de Marruecos, la Medina de Fez, se inscribió en la lista en la quinta sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en París (Francia) en 1981[3]. En la década de 1980 se añadieron dos sitios más, y otros tres en la década de 1990, seguidos de dos en la década de 2000. La última inscripción, Rabat, capital moderna y ciudad histórica: un patrimonio compartido, se añadió a la lista en 2012[4].
El importante puesto romano de Volubilis fue fundado en el siglo III a.C. como capital de Mauretania, convirtiéndose posteriormente en la capital de la dinastía Idrisí. Contaba con numerosos edificios, cuyos restos han llegado hasta nuestros días[8].

Parque nacional de yellowstone

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Necesito recordar instrucciones como éstas mientras exploro la antigua Medina de Fez, la enormemente embriagadora ciudad marroquí con un trazado que parece un garabato. Es muy fácil perderse aquí: sólo uno o dos giros y de repente no tienes sentido de la orientación.
Aquí, en el corazón de Fez, los sonidos y los olores llenan el aire. Las estrechas callejuelas y los altos edificios hacen que no haya mucha luz. Además, gran parte del mercado está cubierto, por lo que no se puede aprovechar el sol para orientarse.
La medina de Fez no ha cambiado demasiado en cientos de años. Es cierto que ahora algunos puestos venden fundas para teléfonos inteligentes o aparatos electrónicos, pero es más probable ver a un burro cargado de verduras siendo conducido por las callejuelas. Es por esta autenticidad en la planificación y el uso que la Medina de Fez ha sido nombrada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

El arco geodésico de struve noruega

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