Profesor-alumno

Profesor-alumno

educacion

Inventario de la relación profesor-alumno

Un principio básico de la teoría del apego (Bowlby, 1969) es que un vínculo fuerte y de confianza entre el bebé y su cuidador es la base del desarrollo socioemocional positivo del niño y de su regulación emocional. Si el cuidador es receptivo y sensible, el niño utilizará al cuidador como «base segura» desde la que explorar. Según Bowlby (1969), un niño con apego seguro desarrollará un «modelo de trabajo interno» de cómo debe ser una relación social mutuamente satisfactoria. Estos modelos internos de trabajo son representaciones mentales que los niños utilizan para guiar el comportamiento en el desarrollo de relaciones sociales exitosas con otros en el futuro. La perspectiva del apego se ha ampliado para comprender también las relaciones entre profesores y alumnos.
Pianta (2001) descubrió que, además de la cercanía y el conflicto, la dependencia era una dimensión relevante en la relación profesor-alumno, especialmente para las muestras que incluían a niños más pequeños, ya sea niños de preescolar o de los primeros cursos de primaria. La dependencia se define como el grado en que el alumno es pegajoso, excesivamente dependiente y se apoya demasiado en el profesor. Para las muestras de niños mayores de la escuela primaria superior o de la escuela media, la ayuda instrumental sería una dimensión de relevancia en la relación profesor-alumno. Para los alumnos de primaria, los profesores son los recursos que más ayuda instrumental proporcionan, además de los padres (Furman y Buhrmester, 1985). En su papel central de transmitir conocimientos y formación a los alumnos, los profesores proporcionan información, consejos e instrucción. Además, modelan el comportamiento e interactúan para promover el desarrollo social y académico de los alumnos (Wentzel, 2009). Por lo tanto, la ayuda instrumental se define como el grado en que los profesores proporcionan consejo, estímulo y tienen una actitud afectuosa y un interés genuino por sus alumnos.

Artículo sobre la relación profesor-alumno

Un principio básico de la teoría del apego (Bowlby, 1969) es que un vínculo fuerte y de confianza entre el bebé y su cuidador es la base del desarrollo socioemocional positivo del niño y de su regulación emocional. Si el cuidador es receptivo y sensible, el niño utilizará al cuidador como «base segura» desde la que explorar. Según Bowlby (1969), un niño con apego seguro desarrollará un «modelo de trabajo interno» de cómo debe ser una relación social mutuamente satisfactoria. Estos modelos internos de trabajo son representaciones mentales que los niños utilizan para guiar el comportamiento en el desarrollo de relaciones sociales exitosas con otros en el futuro. La perspectiva del apego se ha ampliado para comprender también las relaciones entre profesores y alumnos.
Pianta (2001) descubrió que, además de la cercanía y el conflicto, la dependencia era una dimensión relevante en la relación profesor-alumno, especialmente para las muestras que incluían a niños más pequeños, ya sea niños de preescolar o de los primeros cursos de primaria. La dependencia se define como el grado en que el alumno es pegajoso, excesivamente dependiente y se apoya demasiado en el profesor. Para las muestras de niños mayores de la escuela primaria superior o de la escuela media, la ayuda instrumental sería una dimensión de relevancia en la relación profesor-alumno. Para los alumnos de primaria, los profesores son los recursos que más ayuda instrumental proporcionan, además de los padres (Furman y Buhrmester, 1985). En su papel central de transmitir conocimientos y formación a los alumnos, los profesores proporcionan información, consejos e instrucción. Además, modelan el comportamiento e interactúan para promover el desarrollo social y académico de los alumnos (Wentzel, 2009). Por lo tanto, la ayuda instrumental se define como el grado en que los profesores proporcionan consejo, estímulo y tienen una actitud afectuosa y un interés genuino por sus alumnos.

Definición de alumno-profesor

Piensa en tu profesor favorito de la escuela primaria. ¿Qué les hacía tan especiales? Tal vez fue la primera persona que te ayudó a que las matemáticas tuvieran «sentido» para ti, o tal vez te dejó tomar prestados libros de la biblioteca de su aula. La sabiduría y la tutoría que proporcionan los profesores pueden cambiar la vida, especialmente para los estudiantes más jóvenes.
Los educadores suelen centrarse en mejorar el compromiso de los padres, pero el compromiso de los alumnos es igual de esencial. Cuanto más motivado esté un alumno mientras aprende a leer, mejor preparado estará para alcanzar su potencial. Una de las mejores maneras de fomentar esto es estableciendo relaciones significativas entre profesores y alumnos.
¿Quieres saber por qué las relaciones entre profesores y alumnos son tan importantes y cómo facilitarlas en tu centro? Conozca los desafíos que enfrenta la interacción entre profesores y alumnos, cómo las relaciones positivas pueden mejorar el ambiente escolar y cinco consejos para promover el compromiso de los estudiantes.
Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las relaciones entre profesores y alumnos es que muchos niños no van a clase. El absentismo crónico, es decir, faltar al menos 15 días al año escolar, es cada vez más común entre los estudiantes y tiene resultados preocupantes[1] En los primeros grados, el absentismo crónico puede predecir las tasas de abandono escolar más adelante[2] Y si un niño no está en clase, construir relaciones con estos estudiantes puede parecer casi imposible.

Situación de la relación profesor-alumno

Un principio básico de la teoría del apego (Bowlby, 1969) es que un vínculo fuerte y de confianza entre el bebé y su cuidador es la base del desarrollo socioemocional positivo del niño y de su regulación emocional. Si el cuidador es receptivo y sensible, el niño utilizará al cuidador como «base segura» desde la que explorar. Según Bowlby (1969), un niño con apego seguro desarrollará un «modelo de trabajo interno» de cómo debe ser una relación social mutuamente satisfactoria. Estos modelos internos de trabajo son representaciones mentales que los niños utilizan para guiar el comportamiento en el desarrollo de relaciones sociales exitosas con otros en el futuro. La perspectiva del apego se ha ampliado para comprender también las relaciones entre profesores y alumnos.
Pianta (2001) descubrió que, además de la cercanía y el conflicto, la dependencia era una dimensión relevante en la relación profesor-alumno, especialmente para las muestras que incluían a niños más pequeños, ya sea niños de preescolar o de los primeros cursos de primaria. La dependencia se define como el grado en que el alumno es pegajoso, excesivamente dependiente y se apoya demasiado en el profesor. Para las muestras de niños mayores de la escuela primaria superior o de la escuela media, la ayuda instrumental sería una dimensión de relevancia en la relación profesor-alumno. Para los alumnos de primaria, los profesores son los recursos que más ayuda instrumental proporcionan, además de los padres (Furman y Buhrmester, 1985). En su papel central de transmitir conocimientos y formación a los alumnos, los profesores proporcionan información, consejos e instrucción. Además, modelan el comportamiento e interactúan para promover el desarrollo social y académico de los alumnos (Wentzel, 2009). Por lo tanto, la ayuda instrumental se define como el grado en que los profesores proporcionan consejo, estímulo y tienen una actitud afectuosa y un interés genuino por sus alumnos.