Para que sirve una biblioteca

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Pequeña biblioteca gratuita

Este artículo necesita citas adicionales para su verificación. Por favor, ayude a mejorar este artículo añadiendo citas de fuentes fiables. El material sin fuente puede ser cuestionado y eliminado.Buscar fuentes:  “Biblioteca especial” – noticias – periódicos – libros – erudito – JSTOR (diciembre de 2020) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)
Una biblioteca especial es una biblioteca que proporciona recursos de información especializados sobre un tema en particular, sirve a una clientela especializada y limitada, y presta servicios especializados a esa clientela. Entre las bibliotecas especiales se encuentran las corporativas, las gubernamentales, las de derecho, las médicas, las de museos y las de noticias. También existen bibliotecas especiales dentro de las instituciones académicas. Estas bibliotecas se incluyen como bibliotecas especiales porque a menudo se financian por separado del resto de la universidad y sirven a un grupo específico de usuarios[1].
Por ejemplo, la biblioteca de un instituto de investigación puede suministrar información a científicos que no tienen tiempo para visitar la biblioteca. El Servicio de Información Actual (CAS) y la Difusión Selectiva de Información (SDI) son muy comunes. La lista de bibliotecas especiales de este artículo no es exhaustiva.

Biblioteca escolar

No es ningún secreto que las bibliotecas desempeñan un papel vital en el crecimiento colectivo y la experiencia educativa de la sociedad. En los últimos años, las bibliotecas han avanzado enormemente adaptándose a las necesidades actuales de las comunidades, lo que ha reforzado su papel clave y su importancia. Pero, ¿van a seguir siendo relevantes en el futuro? ¿Cómo pueden seguir siendo un elemento social central mientras continúa el dominio digital?
Las bibliotecas son algo más que un centro de almacenamiento de libros y publicaciones periódicas: son el punto nuclear de una sociedad que conecta eventos sociales y culturales, recursos educativos y un lugar de acogida para los marginados. La gente viene a ver películas, a utilizar los servicios de impresión o a participar en clubes de libros, de matemáticas o de debate. Además, muchos visitantes traen sus ordenadores portátiles y trabajan en proyectos y diferentes tareas relacionadas con el trabajo.
A principios de los años 2000 se preveía que el futuro de las bibliotecas era inexistente. Sin embargo, las bibliotecas han hecho un gran trabajo adaptándose y aprovechando su misión de facilitar a todo el mundo el acceso a la información y adecuarla a las necesidades de la sociedad.

Biblioteca – wikipedia

Como bibliotecarios, conocemos el valor de nuestros servicios comunitarios, y nuestros usuarios también aprecian su importancia. Pero en un mundo cada vez más digitalizado, vemos que el papel de las bibliotecas como centros comunitarios y culturales está a veces infravalorado y, en ocasiones, en entredicho. Cuando los menguantes presupuestos municipales se combinan con la incesante revolución tecnológica, los servicios de las bibliotecas públicas que se centran en la creación de comunidades cara a cara, en inspirar y educar a los usuarios sobre el arte, la literatura y la música, y en ayudar a los usuarios a participar en el discurso civil pueden parecer pintorescos. Pero son precisamente esos presupuestos cada vez más reducidos y la embestida de la vida mediada por la tecnología los que hacen que la oferta cultural y comunitaria de las bibliotecas públicas sea más importante que nunca.
El pasado mes de mayo, David Morris escribió un conmovedor artículo en el que defiende el valor que las bibliotecas públicas aportan a sus comunidades[1]: más que libros y bancos de ordenadores, las bibliotecas siguen siendo lugares donde los individuos se reúnen para explorar, interactuar e imaginar. Hemos decidido analizar algunas de las formas específicas en que las bibliotecas añaden valor a nuestras comunidades y sirven como centros culturales para nuestros usuarios. Separamos los servicios bibliotecarios en cinco categorías muy amplias: (1) las bibliotecas como constructoras de comunidades, (2) las bibliotecas como centros comunitarios para poblaciones diversas, (3) las bibliotecas como centros para las artes, (4) las bibliotecas como universidades y (5) las bibliotecas como campeonas de la juventud. En cada una de ellas destacamos formas específicas en las que las bibliotecas cumplen estas funciones, e incluimos ejemplos de servicios bibliotecarios únicos o ejemplares que apoyan la noción de que las bibliotecas son algo más que información.

Biblioteca pública

En una entrada anterior del blog, señalamos la importancia de los “terceros lugares” en el fortalecimiento de las comunidades, es decir, aquellos lugares que no son ni el hogar (primer lugar) ni el lugar de trabajo (segundo lugar). Una serie de estos terceros lugares, desde las iglesias hasta los salones de belleza, desempeñan un importante papel en la construcción de la comunidad. Son los espacios informales que suelen ser los pilares de un barrio, lugares en los que se establecen relaciones personales tanto aleatorias como intencionadas.
Para que un lugar concreto desempeñe este papel son necesarias varias cosas. La ubicación y la accesibilidad son importantes, por supuesto. Pero también lo son la confianza y la sensación de neutralidad, que suelen ser las claves del éxito, tanto si el lugar es un templo religioso como una cafetería familiar o una barbería.
Las bibliotecas públicas existen en barrios urbanos, suburbanos y rurales, y normalmente tienen una larga historia en su comunidad. Según una encuesta de Pew de 2015, casi dos tercios de los estadounidenses adultos dicen que el cierre de su biblioteca local tendría un gran impacto en su comunidad. Según Pew, más del 90% de los adultos consideran que las bibliotecas públicas son “lugares acogedores y agradables”, y aproximadamente la mitad han visitado o utilizado una biblioteca pública en los últimos 12 meses.