Ambientes de aprendizaje inclusivos

Educacion

30 días para la codocencia…

Un entorno culturalmente inclusivo requiere respeto mutuo, relaciones eficaces, una comunicación clara, un entendimiento explícito sobre las expectativas y una autorreflexión crítica. En un entorno inclusivo, las personas de todas las orientaciones culturales pueden:
El conjunto de herramientas de Diversidad Cultural y Práctica Inclusiva (CDIP) se centrará inicialmente en las dimensiones étnica, religiosa y lingüística de la diversidad cultural. A pesar de la presencia del término «raza» en el lenguaje cotidiano, y de su uso en varias políticas y declaraciones a las que se hace referencia a lo largo de esta caja de herramientas, el nuevo Diccionario ABC de Macquarie, en el apartado «uso» del término, afirma: Debido a que la clasificación del siglo XIX de los seres humanos en distintas razas ha sido cuestionada científicamente, y ha sido mal utilizada, muchos prefieren ahora evitar este término cuando se refieren a un grupo de seres humanos, y sustituirlo por otro término como «pueblos» o «comunidad».
La práctica inclusiva es dinámica. La inclusión cultural aborda y apoya las necesidades de las personas de diversas culturas y valora su contribución única. Implica una concienciación continua, en la que puede ser necesario negociar y llegar a un compromiso. Al mismo tiempo, hay que ayudar a las personas de diversas culturas a entender la cultura académica, administrativa y social de la Universidad. Sobre todo, es importante considerar las interacciones interculturales como una oportunidad para que todos aprendamos.

Entorno de aprendizaje inclusivo en la primera infancia

En todo el Reino Unido, más de 350.000 niños y jóvenes menores de 18 años se benefician de algún tipo de apoyo adicional en su aprendizaje y su vida cotidiana. ¿Cómo podemos diseñar un entorno de aprendizaje inclusivo en el futuro y, al mismo tiempo, luchar contra el cambio climático? ¿Debemos centrarnos principalmente en las nuevas construcciones o son igual de eficaces las adaptaciones y remodelaciones? Se trata de un buen diseño: desde la calidad del aire hasta la flexibilidad y desde la conexión con la naturaleza hasta los espacios de descanso.
Tras el gran éxito de la Semana Digital de 2021, las conversaciones continuarán en la Muestra de Entornos de Aprendizaje Inclusivo que se celebrará los días 23 y 24 de febrero de 2022 en el Ricoh Arena de Coventry. Esta es su mejor oportunidad para establecer nuevas conexiones, provocar debates, compartir las mejores prácticas, demostrar la innovación y obtener consejos prácticos sobre el aprendizaje y el diseño inclusivos.

El manual sage de educación especial…

«El aprendizaje y la enseñanza inclusivos reconocen el derecho de todos los estudiantes a una experiencia de aprendizaje que respete la diversidad, permita la participación, elimine las barreras y prevea y tenga en cuenta una variedad de necesidades y preferencias de aprendizaje.»
«Fomentaremos una comunidad inclusiva y diversa en la que se aprecien y celebren los diferentes orígenes y culturas del personal y los estudiantes, y se acepten sus diferentes experiencias e identidades culturales con el fin de preparar mejor a todos los estudiantes para un futuro entorno laboral cada vez más diverso y complejo. Fomentaremos una cultura que comprenda y encarne los valores de la diversidad y la inclusión, asegurando que esto se refleje en la vida del campus, en el plan de estudios y en la aplicación de los conocimientos a los problemas de la vida real en un contexto global.»
«Nuestros estudiantes se benefician del aprendizaje en un entorno en el que se sienten incluidos y en el que se les enseña de forma que se reconocen y apoyan sus necesidades como individuos, y como parte de una comunidad de aprendizaje»
El mundo se enfrenta a graves desafíos y «necesita personas que asuman los retos: personas de diferentes orígenes, ideales, creencias, capacidades y formas de pensar. Se requiere una actitud y una cultura de aprendizaje, enseñanza e investigación inclusivas para que los estudiantes, el personal y las partes interesadas puedan desarrollar todo su potencial y, en última instancia, contribuir a los retos de hoy en día. Ser inclusivo en este contexto también requiere comprensión, preparación y recursos que nos permitan tratar con un conjunto cada vez más diverso de orígenes, capacidades y logros de los estudiantes y con clases más grandes, al tiempo que nos esforzamos por ofrecer una experiencia de aprendizaje excelente».

La ley de educación especial en un n…

Dado que la educación inclusiva consiste en una educación de calidad para todos, es importante examinar los beneficios potenciales de la inclusión para todos los alumnos. En este sentido, el hecho de que la mayor parte de la investigación sobre la educación inclusiva se refiera a categorías de alumnos, en particular a los que tienen discapacidades y otras NEE, puede hacer que pasemos por alto las repercusiones en otros colectivos de alumnos y puede no ser coherente con una definición de educación inclusiva orientada a todos los alumnos (Messiou, 2017). El objetivo de extender y universalizar un enfoque inclusivo se beneficiaría de las pruebas que demuestran que es positivo -o al menos no negativo- para todos los alumnos, incluidos los que no tienen NEE.
Una de las características clave de los entornos educativos inclusivos es la oportunidad de tener interacciones de aprendizaje ricas y diversas entre alumnos heterogéneos. El papel de las interacciones sociales en el aprendizaje y el desarrollo de los niños ha sido investigado durante mucho tiempo por los psicólogos de la educación desde el inicio de la teoría sociocultural del aprendizaje (Vygotsky, 1978; Bruner, 1996). El concepto de Bruner de comunidades de aprendices mutuos nos ayuda a comprender los beneficios de las interacciones de aprendizaje entre pares en contextos de diversidad. Según Bruner (1996), el trabajo en grupo en las escuelas en forma de comunidades de aprendices mutuos permite un equilibrio entre la individualidad y la eficacia del grupo, garantizando que todos progresen según su capacidad y dando a todos los niños la oportunidad de «entrar en la cultura con conciencia de lo que se trata y de lo que uno hace para enfrentarse a ella como participante» (p. 82). Los espacios de aprendizaje interactivos, especialmente cuando están mediados por el diálogo, permiten el pensamiento y el aprendizaje colectivos, mejoran el rendimiento académico, las habilidades sociales y la cohesión social, y son especialmente beneficiosos para los grupos de alumnos vulnerables (Fernández-Villardón et al., 2020; García-Carrión et al., 2020). Por lo tanto, los objetivos de la educación inclusiva se alcanzarían mejor cuando se promueven estos entornos de aprendizaje interactivos y dialógicos.