Tarta de la abuela con magdalenas

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Tarta para el cumpleaños de la abuela

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Los toppers son perfectos – el cuarto juego que he comprado y no puedo recomendarlos lo suficiente. Excelente servicio de atención al cliente, fabuloso embalaje, muy rápido en llegar, brillante calidad y quedaron maravillosos en los cupcakes. Gracias.
Excelente servicio, entrega rápida. Compré estos adornos de glaseado para la fiesta de compromiso de mi hermana. En el último momento, como siempre, compré sus magdalenas victorianas favoritas en Sainsbury’s, les quité las tapas y pegué los adornos en el glaseado. La foto no le hace justicia. Es fácil de colocar y no lleva más de 10 minutos, es más barato que pedir un montón de cupcakes hechos a mano.
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Diseño de pastel sencillo para la abuela

Precaliente el horno a 350º F. Engrase y enharine un molde de tubo que tenga una base desmontable. También puede utilizar un molde para hornear de 9×13.En un tazón pequeño, combine la avena arrollada y el agua hirviendo. Cubrir y dejar reposar durante 20 minutos.En un bol grande, batir la mantequilla, el azúcar blanco, el azúcar moreno y la vainilla hasta que esté ligera y esponjosa. Añadir los huevos y volver a batir. En un bol mediano, bata la harina, el bicarbonato, la canela y la sal. Vierta la masa en el molde que esté utilizando y hornee durante 45-50 minutos o hasta que el pastel esté firme al tacto y un palillo insertado en el centro salga limpio. Prepare la cobertura combinando los ingredientes de la cobertura en un bol. Extienda la cobertura sobre el pastel y vuelva a meterlo en el horno para asarlo durante 2-3 minutos o hasta que la cobertura esté burbujeante y el coco esté dorado. Si utiliza un molde de 9×13, deje el pastel en el molde para cortarlo.

Tarta de la cara de la abuela

Precaliente el horno a 350º F. Engrase y enharine un molde de tubo que tenga una base desmontable. También puede utilizar un molde para hornear de 9×13.En un tazón pequeño, combine la avena arrollada y el agua hirviendo. En un cuenco grande, bata la mantequilla, el azúcar blanco, el azúcar moreno y la vainilla hasta que esté suave y esponjoso. Añadir los huevos y volver a batir. En un bol mediano, bata la harina, el bicarbonato, la canela y la sal. Vierta la masa en el molde que esté utilizando y hornee durante 45-50 minutos o hasta que el pastel esté firme al tacto y un palillo insertado en el centro salga limpio. Prepare la cobertura combinando los ingredientes de la cobertura en un bol. Extienda la cobertura sobre el pastel y vuelva a meterlo en el horno para asarlo durante 2-3 minutos o hasta que la cobertura esté burbujeante y el coco esté dorado. Si utiliza un molde de 9×13, deje el pastel en el molde para cortarlo.

Comentarios

Cuando me enteré del fallecimiento de mi abuela, saqué de la estantería mi libro de cocina personal, lleno de sus recetas escritas a mano. Hojeé el libro, deteniéndome en cada receta, recordando los momentos que compartimos haciendo y comiendo esos platos juntas. La última receta del libro era su receta de magdalenas de chocolate, cuyos recuerdos me hicieron reír.  Mi abuela era conocida en nuestra familia por sus magdalenas de chocolate, que aparecían en todas las fiestas y reuniones familiares.  Era de conocimiento general que sus magdalenas tenían un ingrediente secreto. Mi hermana y yo le rogábamos constantemente que nos contara el secreto, pero su respuesta era siempre la misma: cuando seas mayor. Finalmente, cuando cumplí catorce años, me consideró lo suficientemente mayor. Me llevó aparte y me susurró el nombre del ingrediente misterioso -una buena taza de café fuerte- y me dijo que no debía decírselo a nadie. Durante años, fui la dueña de este secreto para mi hermana menor.  Aquella triste mañana preparé sus magdalenas de chocolate, con la esperanza de mantener los recuerdos de mi abuela cerca, horneándolas para compartirlas con mi afligida familia. Hoy comparto con vosotros su receta y su ingrediente secreto. Por encima de todo, mi abuela creía que la comida crea comunidad; la comida es lo que nos trae y nos une. La comida es amor. Nuestras recetas cuentan las historias de nuestro amor. Cuando encuentres un momento, hornea y comparte estas magdalenas con tus seres queridos. Crea momentos que recordarás y guardarás con cariño mucho después de que los cupcakes hayan desaparecido.