Que comer en menorca

Que comer en menorca

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Cómo es en menorca

Es un queso local elaborado con leche entera de vaca, especialmente aromatizado por la sal marina que se extiende sobre la hierba del campo que comen las vacas. Hay tres edades, siendo el más joven suave y cremoso y el más viejo de sabor duro y más picante.
Una sopa perfecta para los vegetarianos** que visiten Menorca, esta sopa de tomate fría y sabrosa es sencilla. Se suele servir en un cuenco forrado de pan y con higos al lado, para poder disfrutar de la mezcla de dulce y salado.
Probablemente el plato más famoso de nuestra cocina menorquina, es una caldereta de langosta (bogavante azul, autóctono de Menorca) en salsa de tomate y servida con pan. Antes era un plato básico de los pescadores, pero ahora es un capricho más caro (delicioso).

La cultura de menorca

La cocina menorquina es generalmente sencilla y de temporada. Se basa en la pesca, sobre todo de palangre, y en los productos del mar, especialmente crustáceos, almejas y calamares. Las frutas y verduras se cultivan con la mayor variedad posible y a pequeña escala, sólo para el consumo local.
Hasta la segunda mitad del siglo XX, las cabras eran tan abundantes que sólo se comían cuando había hambruna, causada por cosechas estropeadas o por una pesca insuficiente. Hoy son un lujo. El conejo es otro elemento común de la cocina. En el siglo XVII, los ingleses intentaron sin éxito introducir ciervos y liebres. Hoy en día quedan pocos, pero se siguen cazando o criando conejos y diversas aves.
En Menorca, algunas de las primeras menciones escritas de su cocina se encuentran en 1891, en unas notas del archiduque Luis Salvador de Austria, que hace referencia a algunas cocinas típicas pero sin ninguna receta. En 1923, Pedro Ballester publica De re cibaria, que recoge una parte importante de la sabiduría popular y ofrece detalladas recetas anónimas[2].

Lo más destacado de menorca

La cocina menorquina es generalmente sencilla y de temporada. Se basa en la pesca, sobre todo de palangre, y en los productos del mar, especialmente crustáceos, almejas y calamares. Las frutas y verduras se cultivan con la mayor variedad posible, y a pequeña escala, sólo para el consumo local.
Hasta la segunda mitad del siglo XX, las cabras eran tan abundantes que sólo se comían cuando había hambruna, causada por cosechas estropeadas o por una pesca insuficiente. Hoy son un lujo. El conejo es otro elemento común de la cocina. En el siglo XVII, los ingleses intentaron sin éxito introducir ciervos y liebres. Hoy en día quedan pocos, pero se siguen cazando o criando conejos y diversas aves.
En Menorca, algunas de las primeras menciones escritas de su cocina se encuentran en 1891, en unas notas del archiduque Luis Salvador de Austria, que hace referencia a algunas cocinas típicas pero sin ninguna receta. En 1923, Pedro Ballester publica De re cibaria, que recoge una parte importante de la sabiduría popular y ofrece detalladas recetas anónimas[2].

Ruta gastronómica por menorca

Para los que apreciamos la buena comida sin los adornos y florituras que van y vienen con las cambiantes modas culinarias, la cocina menorquina es una agradable sorpresa. No tiene aires de grandeza y es una comida que hace gala de rusticidad y confía en la calidad de sus ingredientes para sus sabores.
Durante siglos, los habitantes de la isla han aprovechado el fértil paisaje y los ricos mares que rodean su hogar. Las recetas han cambiado poco, porque no ha habido necesidad de arreglar algo que nunca se ha roto. Por el contrario, los platos se han ido nutriendo y protegiendo generación tras generación y, afortunadamente, siguen formando parte de la cultura actual.
Antes de viajar a las hermosas Baleares, es una buena idea aprender un poco de etiqueta cuando se trata de comer fuera, al estilo de la isla. Al fin y al cabo, lo que quiere es encajar, y cuanto más se esfuerce por hacer lo que hacen los lugareños, más posibilidades tendrá de disfrutar de esas experiencias auténticas.
El almuerzo es la comida principal del día (algo con lo que no estamos necesariamente familiarizados en el Reino Unido) y suele servirse entre las 13 y las 16 horas. Recomendamos encarecidamente el “Menú del día” para disfrutar de una experiencia local y a buen precio. Si vas a salir a cenar, las 20:00 horas es lo más temprano que puedes encontrar un restaurante que sirva la cena, por lo que un gran almuerzo es siempre una buena idea.