Pas persona altamente sensible

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La persona altamente sensible y la ira

La sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS) es un rasgo temperamental o de personalidad que implica “una mayor sensibilidad del sistema nervioso central y un procesamiento cognitivo más profundo de los estímulos físicos, sociales y emocionales”[2] El rasgo se caracteriza por “una tendencia a ‘hacer una pausa para comprobar’ en situaciones novedosas, una mayor sensibilidad a los estímulos sutiles y la utilización de estrategias de procesamiento cognitivo más profundas para emplear acciones de afrontamiento, todo ello impulsado por una mayor reactividad emocional, tanto positiva como negativa”[3].
Se considera que un ser humano con una medida especialmente alta de SPS tiene “hipersensibilidad” o es una persona altamente sensible (HSP)[2][3] Los términos SPS y HSP fueron acuñados a mediados de la década de 1990 por los psicólogos Elaine Aron y su marido Arthur Aron, que desarrollaron el cuestionario Highly Sensitive Person Scale (HSPS) con el que se mide la SPS[3] Otros investigadores han aplicado otros términos para denotar esta capacidad de respuesta a los estímulos que se observa en los seres humanos y en otras especies[4].

Se desacredita a la persona altamente sensible

La sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS) es un rasgo temperamental o de personalidad que implica “una mayor sensibilidad del sistema nervioso central y un procesamiento cognitivo más profundo de los estímulos físicos, sociales y emocionales”[2] El rasgo se caracteriza por “una tendencia a ‘hacer una pausa para comprobar’ en situaciones novedosas, una mayor sensibilidad a los estímulos sutiles y la utilización de estrategias de procesamiento cognitivo más profundas para emplear acciones de afrontamiento, todo ello impulsado por una mayor reactividad emocional, tanto positiva como negativa”[3].
Se considera que un ser humano con una medida especialmente alta de SPS tiene “hipersensibilidad” o es una persona altamente sensible (HSP)[2][3] Los términos SPS y HSP fueron acuñados a mediados de la década de 1990 por los psicólogos Elaine Aron y su marido Arthur Aron, que desarrollaron el cuestionario Highly Sensitive Person Scale (HSPS) con el que se mide la SPS[3] Otros investigadores han aplicado otros términos para denotar esta capacidad de respuesta a los estímulos que se observa en los seres humanos y en otras especies[4].

Emoción: la alta sensación…

Según informa la Asociación Española de Profesionales de la Alta Sensibilidad, aproximadamente el 15-20% de la población humana y más de 100 especies diferentes estudiadas tienen una actividad de procesamiento sensorial superior.  En otras palabras: perciben y procesan la información sensorial de forma diferente.  Esto se denomina “Sensibilidad de Procesamiento Sensorial” (SPS), y para el público en general esta característica se denomina alta sensibilidad o Personas Altamente Sensibles (PAS).  Este tipo de individuos son más perceptivos, demuestran una mayor actividad sensorial y una mayor profundidad a la hora de elaborar pensamientos, así como una elevada mente creativa y se fijan en pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos para las personas con un nivel de sensibilidad más elevado.
El médico fisioterapeuta Eduardo Llamazares, autor de “¡Mente, déjame vivir!”, forma parte de algunos grupos de personas que, como él, tienen una alta sensibilidad.  Pero, ¿qué es exactamente ser PAS?  “No hay ninguna prueba diagnóstica porque no es una enfermedad o patología.  A través de un test diseñado por la psicóloga estadounidense Elaine Aron se sabe si se tiene este rasgo de personalidad.  Por ejemplo, a las personas PAS nos afecta más la cafeína o el té; también somos más sensibles a los ruidos; a las escenas de violencia; solemos ser muy amables pero también necesitamos cierto aislamiento para desconectar de todos los estímulos que recibe nuestro cerebro y empatizamos mucho con otras personas, tenemos una capacidad muy desarrollada para ayudar a los demás”, confiesa.

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La sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS) es un rasgo temperamental o de personalidad que implica “una mayor sensibilidad del sistema nervioso central y un procesamiento cognitivo más profundo de los estímulos físicos, sociales y emocionales”[2]. El rasgo se caracteriza por “una tendencia a ‘hacer una pausa para comprobar’ en situaciones nuevas, una mayor sensibilidad a los estímulos sutiles y la utilización de estrategias de procesamiento cognitivo más profundas para emplear acciones de afrontamiento, todo ello impulsado por una mayor reactividad emocional, tanto positiva como negativa”[3].
Se considera que un ser humano con una medida especialmente alta de SPS tiene “hipersensibilidad” o es una persona altamente sensible (HSP)[2][3] Los términos SPS y HSP fueron acuñados a mediados de la década de 1990 por los psicólogos Elaine Aron y su marido Arthur Aron, que desarrollaron el cuestionario Highly Sensitive Person Scale (HSPS) con el que se mide la SPS[3] Otros investigadores han aplicado otros términos para denotar esta capacidad de respuesta a los estímulos que se observa en los seres humanos y en otras especies[4].