Ejercicios para las cartucheras

Ejercicios para las cartucheras

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Ejercicios para pacientes con cáncer pdf

Estos consejos pueden facilitar la creación -y el cumplimiento- de una rutina de ejercicios personalizada que sea adecuada para su vida.  Recuerde que debe hablar con su médico antes de empezar una rutina de ejercicios, para que pueda desarrollar un plan que funcione mejor para usted.
Para los adultos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. recomiendan 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de actividad aeróbica de intensidad vigorosa a la semana. Las directrices también recomiendan 2 días de entrenamiento de fuerza de todo el cuerpo.
Piensa en los movimientos que necesitas realizar en tu vida y entrena para ellos. Por ejemplo, si tiene que llevar la ropa sucia de un nivel a otro de su casa, empiece moviendo un cesto de la ropa sucia vacío o una pequeña pila de toallas varias veces para activar los músculos necesarios. Si le resulta difícil llevar la compra, entrénese con un saco que contenga sólo unas pocas conservas pequeñas. Coloque el saco en el suelo y luego levántelo y llévelo a la encimera de su cocina. Pruebe este tipo de planificación de ejercicios para cualquier movimiento que tenga sentido para su vida.

El ejercicio mata las células cancerosas

Mantenerse activo durante el tratamiento del cáncer de mama es increíblemente importante. Tanto los médicos como los supervivientes están de acuerdo en que mantener el cuerpo en movimiento, aunque sólo sea un poco, es un gran paso en la lucha contra la enfermedad y sus efectos secundarios físicos, mentales y emocionales.
Según un estudio realizado por la Universidad de Iowa, la fatiga es el efecto secundario más común de la quimioterapia y la idea de tomar una clase de yoga, hacer una excursión por la montaña o correr una maratón, aunque bien intencionada, simplemente no es factible para todas las mujeres que están en tratamiento. (1)
En este artículo, compartiremos algunos de los mejores ejercicios que puede realizar durante el tratamiento del cáncer de mama, dependiendo de dónde se encuentre y cómo se sienta. Estas recomendaciones, basadas en la ciencia y en los relatos de auténticas supervivientes del cáncer de mama, han ayudado a otras mujeres a mantenerse activas en su camino hacia la recuperación y ahora pretenden ser un recurso para ti mientras emprendes tu viaje.
Recuerde: Cada persona y cada cuerpo son únicos. La quimioterapia afecta a las personas de diferentes maneras, y es importante que sepa de qué es capaz antes de empezar cualquier régimen de ejercicio. Así que hable con su oncólogo o médico para asegurarse de que el ejercicio es adecuado para usted en este momento de su tratamiento. Ellos sabrán claramente en qué punto te encuentras físicamente y qué ejercicios son o no son adecuados para ti en tu fase actual de tratamiento.

Recursos de ejercicio para pacientes con cáncer

Folletos de ejercicios Vídeos de ejercicios para el cáncer de mama Ejercicios para personas con cáncer de mama: Visión generalEjercicios para el cáncer de mama: semana 1Ejercicios para el cáncer de mama: semanas 2 a 6Mejorar la flexibilidadConstruir la aptitud aeróbica en casaConstruir la fuerza en casa
Línea telefónica 8-1-1 de HealthLink BC: Línea telefónica provincial gratuita de información y asesoramiento sobre salud disponible en Colombia Británica. Para acceder a este servicio, llame al 8-1-1 y pregunte por “Physical Activity Services for cancer” (Servicios de actividad física para el cáncer) para que le pongan en contacto con un profesional del ejercicio cualificado con formación específica sobre el cáncer. El 8-1-1 está disponible de lunes a viernes, de 9 a 17 horas, desde cualquier lugar de Colombia Británica. Si usted es médico o enfermero y desea remitir a un paciente directamente a los Servicios de Actividad Física para el Cáncer de HealthLink BC, rellene el formulario de remisión y un profesional del ejercicio cualificado se pondrá en contacto con su paciente directamente.

Prescripción de ejercicio para pacientes con cáncer

Por primera vez, una organización nacional de lucha contra el cáncer ha emitido directrices formales que recomiendan el ejercicio como parte del tratamiento del cáncer, para todos los pacientes que lo padecen. La Sociedad de Oncología Clínica de Australia (COSA) es muy clara en su directiva. Sus recomendaciones son:
La autora principal de la declaración, investigadora clínica y fisióloga del ejercicio, y presidenta del comité de directrices sobre el cáncer de la COSA, la Dra. Prue Cormie, también es muy clara en su declaración a la prensa:
“Si pudiéramos convertir los beneficios del ejercicio en una píldora, sería demandada por los pacientes, prescrita por todos los especialistas en cáncer y subvencionada por el gobierno. Se vería como un gran avance en el tratamiento del cáncer”.
Más investigaciones nos ayudarán a entender exactamente qué cantidad de ejercicio es óptima para personas con cánceres específicos. Por ahora, la prescripción de ejercicio de COSA se traduce en unos 21 minutos diarios de ejercicio, más un par de sesiones de musculación a la semana.
Pregunté a la experimentada enfermera y superviviente de cáncer Eileen Wyner qué pensaba de estas directrices, y su entusiasmo fue inequívoco: “Creo que es una idea estupenda”. Aunque lleva cuatro años en remisión del linfoma, recuerda bien sus tratamientos de quimioterapia. “Estaba en muy buena forma física cuando enfermé, pero me debilité rápidamente. Caminaba por los pasillos del hospital con mi bastón intravenoso cuando podía, porque sabía, por ser profesional de la salud, lo importante que era mantenerse lo más activo posible. Pero no hice nada por mis brazos”. Las nuevas directrices exigen algún tipo de entrenamiento de resistencia dos veces por semana, y Wyner cree que eso podría haberle sido útil: “En un momento dado, después de terminar mis tratamientos de quimioterapia, estaba en casa y decidí sacar algo de un armario inferior de mi cocina. Fue muy impactante para mí cuando me di cuenta de que no podía levantarme. Por mi vida, no podía empujarme ni levantarme del suelo. No podía llegar a un teléfono, a una ventana… Estaba atrapada allí. Me di cuenta de lo débil que era, de lo débiles que eran mis brazos… Tuve suerte de que alguien pudiera ayudarme, o habría estado en verdaderos problemas.”